Anco al microondas

Posted on Oct 2, 2015 in Blog, Recetas | 0 comments

El zapallo anco probablemente haya sido una de las primeras comidas que me dieron (como a cualquier bebé, bah), pero que solo aprendí a apreciar de grande.
Cuentan las abuelas que tanto anco me enchufaron de peque que mi piel tomó un tono anaranjado y las señoras le pedían que mi abuela parara el cochecito para admirarme. Y creo que yo haría lo mismo si viera un bebé anaranjado, pero siempre me lo contaron como una anécdota linda.

Pero en fin, el anco. Muchos años estuve sin comerlo, a pesar de que se come solito y no está nada mal… Hasta que me enseñaron como prepararlo en el microondas y la verdad me copó bastante.

Una cosa que siempre me molestó del anco es que en el horno tarda la vida entera en hacerse. ¿Hervido? Queda aguado. Y la realidad es que ni sé si hay muchas más opciones.
Esta receta pronto pasó a ser una de mis favoritas, y quienes me sigan en las redes sociales sabrán lo mucho que jodo con comerme un anco entero.

Zapallo anco gratinado

  • 1 anco pequeño
  • Cantidad necesaria de queso cremoso (yo calculo unos 45 g de queso por cada 200 de anco)
  • Sal, pimienta y ajo (en polvo o escamas) a gusto

Elegir un anco pequeño. Lo importante es que nos entre bien en el microondas. En el mío lo ideal son los zapallos de aproximadamente un kilo. Lavar bien el anco. Si bien la cáscara no vamos a comerla, a mí no me gusta poner cosas sucias en mi microondas.
Con un tenedor agujerear la cáscara en varios puntos. Un par de perforaciones en cada cuadrante va perfecto. Esto es porque durante la cocción el zapallo va a largar algo de líquido. Si no se perfora la cáscara se rompe sola (a veces silba) pero si se quiere controlar los efluvios del anco, mejor perforarlo.

Colocar el zapallo en un plato para microondas y cocinarlo en potencia máxima por aproximadamente 10 minutos. Una vez pasados estos 10 minutos damos vuelta el anco (cuya parte inferior ya se empezó a cocinar) y volvemos a cocinarlo por otros 10 minutos en potencia máxima.
El tiempo exacto de cocción lo determina el tamaño del anco y la potencia del microondas. La parte del culito (donde están las semillas) es la que primero se hace, mientras que lo que más tarda es el cuello (el medio). Sabremos que está listo cuando está bien tierno y se corta con facilidad. Tranqui, el zapallo tienen tanta agua que es prácticamente imposible que se te pase.

Una vez cocido se corta de forma longitudinal para sacarle las semillas y si se quiere, pelarlo. Al igual que con otras formas de cocción la cáscara sale prácticamente sola una vez cocinado. Yo prefiero retirarla antes de seguir.

 

Si estamos vagos, va con cáscara y todo

 

Pisar el anco listo apenas con un tenedor y pasarlo a una fuente para horno (la mía va tanto al microondas como al horno). Condimentar a gusto y colocar el queso cortado finito en la superficie.
Prender el horno y colocar la fuente en el cajón de abajo por 10-15 minutos. El anco está listo y caliente, solo queremos dorar el queso.

 

 

El veredicto

Ya lo dije y lo repito: esta es una de mis nuevas comidas favoritas. A mi parecer el anco va per-fec-to con el ajo (del cual siempre abuso) y ¿queso gratinado? ¿Hace falta decir algo al respecto?
Así las cosas se pueden hacer mil variantes. Entre mis favoritas están colocar algo que jamón cortado en tiritas entre el anco y el queso, o poner por debajo algo de Salsa Bolognesa y hacer una suerte de pastel de papas, pero con anco.

 

 

Por último, me gustaría compartir un detalle extra sobre cocinar anco en microondas y es el excelente limpiador que resulta ser. Cocido de esta forma el anco suda MUCHO, muchísimo. El vapor se deposita en las paredes del microondas y permanece ahí tanto tiempo que ablanda cualquier mugre que pueda haber. Después de hacer esta receta es normal que el microondas quede mojado y al pasar un trapo cualquier roña se limpia de lo más fácil.
¡Ma’ que limón ni que limón! ¡La posta la tiene el zapallo!

 

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