pANTIEqueques

Posted on Dic 23, 2011 in Blog, Recetas | 0 comments

Hace días que el heredero está medio enfermucho (solo medio, por suerte) y como hoy el día estaba más frío y decidimos quedarnos en casa, se me dio por consentirlo con unos panquequitos.

Salvo….

…Que no era bien «panqueques» lo que él quería («panecillos») ni lo que yo quería hacer (dorayaki)

El problema surgió cuando me di cuenta que me había quedado sin azúcar (oh, epic fail!) pero yo no me rindo tan fácilmente.
Le pusimos un poco más de esto, un poco menos de aquello y el resultado fue una masa, que a diferencia de la convencional de panqueque o hotcake, no olía a rancio ni era desabrida. Muy por el contrario, olía muy agradable y por si sola tenía un sabor bastante simpático.

Ingredientes:

  • 2 huevos
  • 2-3 ENORMES cucharadas soperas de miel
  • 1 cucharada sopera de aceite
  • 1 chorrito de esencia de vainilla
  • 1/3 de cucharada de café de bicarbonato de sodio
  • 150 g de harina leudante
  • 40~60 cc/ml de agua
Preparación:
Batir a mano los huevos (esto aparentemente sería muy importante, ya que batir con batidora sería mucho para la mezcla).
Agregar la miel, mezclar hasta incorporar.
Agregar el aceite y mezclar hasta incorporar.
Agregar el bicarbonato de sodio y mezclar hasta incorporar.
Agregar la esencia de vainilla y mezclar hasta incorporar.
Agregar la mitad de la harina y mezclar.
Agregar la otra mitad.
Agregar agua según lo necesario para que la mezcla no quede demasiado pastosa (yo agregué casi todo).

Verter una cucharada en una sartén apenas aceitada a fuego medio/bajo hasta que se formen burbujitas. Dar vuelta y repetir. Servir con dulce de leche o lo que se te cante.

¿El resultado?
Como dije, la masa salió con un sabor y un perfume muy simpaticones, mientras que el bicarbonato de sodio la dejó ultra esponjosa. Supongo que ese será el secreto del dorayaki.

 

Esto no puede terminar bien.

 

Y así las cosas, hice los panquecones y el heredero no los quiso. Nimporta, me los comí yo.
…Pero como este tipo de masa no dura NADA (ni una noche en la heladera), terminamos cenando los queques (a la noche Bam-Bam sí los aceptó).

Comentate algo: