Helado de menta granizada para Tom

Escrito en Oct 11, 2015 bajo Blog, Helado, Recetas | Sin Comentarios

Hoy fui a hacer un trueque de comida. Hace una semana más o menos posteé en las redes sociales fotos de unos pancitos saborizados que estoy “desarrollando” (todavía no estoy del todo conforme con la receta) y mi amigotchi Tom se re cebó. El es Chef Ejecutivo (puesto que ni sabía que existía) en 3 restaurantes bastante chetones así que se imaginan el honor que es para mí que mi comida le parezca atractiva. Él quería pancitos y helado casero, pero como se me acabó el queso para hacer pancitos, le ofrecí helado. Él pidió menta granizada y me di cuenta que a pesar de haberlo hecho ya algunas veces no había quedado con una receta más o menos definitiva.

Los pancitos en cuestión

Así que me puse las pilas y la terminé de pulir.

¿Que qué me llevé en el trueque? Hamburguesas de carne y de lentejas y unos burritos de huevo con panceta (“burritos de desayuno” como les dice Tom). Las hamburguesas la verdad riquísimas. En especial las de carne, que tenían un picantón muy agradable. Los burritos los probaré mañana y no puedo esperar.

Helado de menta granizada

  • 500 ml de crema o Fleiscream
  • 150 g de azúcar
  • colorante verde (opcional)
  • 1 1/2 cucharaditas de esencia de menta
  • 200 ml de leche
  • 150 g de chocolate amargo (o el que más te guste)

Batir la crema con el azúcar y el colorante hasta obtener un color uniforme y picos firmes.
Agregar la esencia de menta y seguir batiendo. Probar si está a gusto de uno.
Agregar la leche y batir un poco más hasta integrarla.
Picar el chocolate e incorporarlo a la crema de menta. Pasar todo a un tupper con tapa y mandar al freezer.

 

 

El veredicto

No sonará muy emocionante, pero con esta receta estoy creo que 100% conforme. No será loca ni maravillosa, pero siendo el helado de menta granizada algo que en algunas heladerías hacen bien, y en otras bastante meh poder haber hecho el propio y que no le deba nada al comprado me parece genial.
A pesar de haber usado esencia (en lugar de hojas de menta o licor) el sabor es rico y agradable sin ser muy invasivo. Si se usa Fleiscream la textura es prácticamente la misma que la de un helado comprado.

Lo único que noté y que me llamó la atención es lo liviano que es este helado. Como lo preparé para Tom, en lugar de mis tuppers de helado lo puse en un pote de telgopor que tenía en casa para estas ocasiones. Es el típico pote grande que te dan cuando comprás de a kilo, que en realidad tiene un litro y un cuarto de capacidad. Así las cosas cuando llené el pote con el helado me pareció que no pesaría ni remotamente un kilo. Al verificarlo con la balanza vi que en efecto pesaba alrededor de la mitad.
No me hice mucho problema por esto. Al fin y al cabo uno come el helado según su volumen, no según el peso. Lo que sí, me quedé con algunas dudas de cómo influirán los agentes emulsionantes en el peso final del helado industrial/artesanal (tipos, cantidades, costos, etc). Más que nada porque se logra muy buen overrun muy fácilmente con la Fleiscream, y se emulsiona de lo más bien con esa cantidad de leche (incluso descremada).

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