Tarta de jamón y queso a là Dorima

Escrito en Oct 17, 2013 bajo Blog, Recetas, Salado | Sin Comentarios

Ya se hizo costumbre en casa que Mr. Dorima (“Facundo”, para los amigos) haga la comida salada y yo me encargue del postre. Y como todos ya deben saber, si fuera por mí viviría a postre.
A Mr. Dorima le gusta improvisar, poner y sacar cosas y no seguir recetas. A veces le sale increíble. Otras veces no tanto, pero siempre zafa. Esta es una de esas preparaciones en que suelo servirle de Juanita, aunque al final de cuentas termino siendo yo quien le perfecciona la receta.
…Y ya que estoy, se la anoto. A ver si alguna vuelta sale dos veces más o menos igual.

Tarta de jamón y pelo*

  • 1 tapa de pascualina
  • 350 g de queso cremoso
  • 3 huevos (opcional)
  • condimentos a gusto (orégano, condimento para pizza, ajo en polvo o escamas, sal, pimienta, etc.)
  • 500 g de jamón
  • 1 tomate grande
  • queso para rallar

Encender el horno en fuego medio.
Aceitar (o fritolinear) una tartera y colocar la tapa de pascualina, cuidando de que los bordes no sobresalgan de la tartera. Con un tenedor pincharla toda para que no se infle y mandarla unos 10 o 15 minutos al horno hasta que empiece a dorarse. Esta pre-cocción nos va a cortar mucho el tiempo de preparación. Reservar.

Procesar el queso con los huevos hasta obtener una pasta grumosa y amarillenta. Condimentar a gusto en un bol BIEN grande. Yo uso un condimento para pizza que tiene bastante pimienta, por lo que no hace falta usar mucho. Tampoco requiere sal ni pimienta adicionales. Lo que sí, me gusta ponerle MUCHO ajo en escamas (porque soy una maniática).
Precalentar el horno a una temperatura más bien baja, entre mínimo y medio.
Cortar el jamón en cubitos pequeños y mezclarlo con el queso.
Retirar las semillas del tomate y cortarlo en cubitos pequeños. Al bol a mezclarse con todo lo demás.

Mandar el menjunje sobre la tapa de pascualina y emparejar. Cubrir con una fina capa de queso rallado, en hebras, etc.

Mandar a de nuevo al horno hasta que quede bien doradito (unos 30 minutos, más o menos). Dejar enfriar un BUEN rato antes de servir.

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Observaciones y Fe de Ratas:

Este es del tipo de receta que no tiene mayor secreto que la calidad de los ingredientes. El tema ahí es conseguir ingredientes buenos sin que salgan un huevo de la cara. Mi solución es comprar en hipermercados mayoristas (Vital, Makro, etc). Si hacer las compras una vez al mes ayuda a ahorrar, comprar al por mayor permite darse el lujo de -por el mismo precio- adquirir mejores marcas. Vale aclarar que para estos casos es indispensable tener mínimamente un freezer grande.

Otra observación importante y un cambio que tuve que hacerle a esta receta es procesar el jamón con el queso y el huevo. Puramente porque Bam-bam está en una fase hinchapelotas e insiste en sacarle los cubitos de jamón a la tarta. Como procesado es imposible de separar, el problema se soluciona fácilmente.

Por último, no sé si es realmente necesario cocinar esta tarta a una temperatura tan baja, pero así me resulta más fácil controlar cuan gratinada queda la parte de arriba sin que la masa quede cruda. Siendo que hay bastante tiempo entre la cocción y el descanso no recomiendo hacer esta receta con hambre, no se vaya a quemar la lengua. Es más: mejor hacerla con anticipación ya que al otro día queda aun más rica.

La “fe de ratas” es pre-cocer la masa. Realmente acorta mucho toda la cocción y no mata de hambre a los comensales.

Che, Antie… ¿Y si no tengo huevos? (¡badum-tss!) ¿Ni procesadora?
No hay problema, esta tarta se puede hacer perfectamente por capas, como muestra la siguiente foto:

 

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El veredicto

Si bien yo creo que es prácticamente imposible hacer una tarta de jamón y queso fea-FEA (salvo que se queme o algo), esta es la ultimate tarta. En especial si vemos las cantidades de relleno que maneja. Juro que es tanto o más rica que linda.

*

En casa los juegos de palabras son más bien bizarros. Por algún motivo que ya no recuerdo se creó una extraña equivalencia entre “queso” y “pelo”.
No pregunten.

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