Té de coco casero

¡Qué malaria, por dios! No voy a politizar porque no viene al caso, pero la cosa está seria y no necesito explicarle a nadie como funciona la inflación y como nos empobrece día a día. Con este panorama a veces duele mucho cocinar ciertas comidas, en especial aquellas que llevan ingredientes importados o un poco más exóticos.
Como descendiente de brasukas (y brasuka myself) me ayudó mucho haber aprendido a hacer mi propia leche condensada. Pero no todo se resuelve con leche condensada… ¡¿Y la de coco?!

¡Por dios señora! ¿Vio usted lo que sale un frasquito de leche de coco?

Siempre agradecí no usar leche de coco en mis recetas… No porque no me interesara, sino por lo cara que es. Hace tiempo que vi que se podía hacer a partir del coco rallado (que tampoco es barato, pero bueh) y fueron varias cosas las que me sorprendieron:

  1. Que la gente diga que es tanto más rica que la comprada. Yo no suelo comprar, pero pongámósléN que sea cierto.
  2. La diferencia de precio con la industrial (e importada)
  3. El coco que se usa para preparar la leche se puede reutilizar. No para hacer más leche, pero seguro va como piña en cualquier postre o bizcochuelo. Hay quien lo seque para hacer harina de coco (que por lo visto no tiene gluten y esas cosas).

«Leche» (té)  de coco casero

  • 1 litro de agua (o leche por qué no)
  • 200 g de coco rallado (5 paquetes de 40 g)
  • Colador
  • 1 pieza de tela bien limpia tipo gasa o muselina (para colar)

Colocar el agua en un cazo sobre la hornalla con la llama alta.

Una vez que hierva, apagar la hornalla y agregar el coco rallado. Tapar y dejar infusionando 30 minutos.

Una vez pasado ese tiempo, licuar (o procesar o pimerear). Dejar reposar otros 30 minutos.

Una vez pasado el tiempo de reposo, volver a licuar (o procesar o pimerear).

Sobre una jarra o similar apoyamos el colador, y sobre él la gasa y colamos nuestro té. Exprimir bien para separar el coco rallado ¡Y NO TE ATREVAS A TIRARLO! Si bien está algo lavado y húmedo, este coco se puede usar para preparar otras cosas.

La leche de coco ya está lista para usar. Si no se usa toda en el momento se puede guardar en la heladera o incluso congelar. Es importante notar que la parte grasa se separa de la líquida, formando un tapón si se lo embotella. Este tapón se disuelve fácilmente apenas calentando la botella, pero si se quiere usar la leche de coco más «homogeneizada» es importante que no esté fría (salvo que se quiera colar y separar la parte grasa).

Esta receta rinde aproximadamente 800 ml.

El veredicto

La verdad no lo puedo comparar con el industrial porque simplemente no lo suelo usar. Lo que sí puedo comparar el es precio, y la verdad es demasiada la diferencia. Como viene la mano, te podés hacer casi un litro de leche de coco en tu casa por lo mismo que pagás un litro de leche de vaca.

¿Y para qué quiero esto? Pues a principio del año pasado me regalaron un montón de tapioca que sufrí mucho para «usar» porque absolutamente todas las recetas de tapioca que encontraba eran con leche de coco. También se puede usar para mil otras cosas de coco. O ponerle un poco de edulcorante y mandársela así como viene, de lo rica que es. No dudo que a los vegetas y/o intolerantes a la lactosa les venga bien.

Por lo pronto esta bebida puede usarse para reemplazar leche en cualquier preparación. Yo la usé para una deliciosa pannacotta y lo que sobró me lo tomé con unas gotas de edulcorante una mañana que volví del gym especialmente reventada.

Todavía no he probado preparar esta infusión con leche, pero me juego a que debe dar como resultado una bebida mucho más interesante aun.

Aclaración

Lo dejo para el último porque no es lo más relevante pero no, la preparación de esta receta no es bajo ninguna circunstancia «leche». Como tampoco lo son las de almendras, soja, alpiste, etc. El motivo es bien simple: para calificar como leche tiene que salir de la teta de algún mamífero. -e inserte aquí su chiste malo-
¿Estos preparados vegetales entonces qué son? Bebida de coco, almendras, soja, etc. Como le quieras decir, menos «leche». Y no lo digo solo yo, pregúntenle sino al Código Alimentario.

¿Y entonces por qué corchos le decís así Antie, pedazo de -inserte su epíteto predilecto-?
Es una cuestión de coloquialismos: No se entiende lo mismo si digo que esta receta prepara «bebida» o «té» que «leche de coco», que un producto que mal que mal se identifica.
¿Yo? Espero que pronto llegue el día que colectivamente hablemos con la debida propiedad y se dejen de apropiar los nombres de los alimentos (vegetas, I’m watching you). En términos de que el queso propiamente dicho se hace exclusivamente con leche, que a su vez sale de tetas y no es lo mismo una hamburguesa (que es siempre de carne) que un medallón (que puede incluir cualquier cosa).
Y todo bien, el que no quiera consumir productos animales está en todo su derecho… Pero mínimamente ármense su propia nomenclatura. Queda muy fetichista sino.
Como bien dice este tuit:

Update

Pues ya ha pasado bastante tiempo desde que escribí esta entrada y no solo estoy más vieja, sino que más sabia también (ahre).
Así las cosas he aprendido algunas cositas, principalmente de los subproductos de esta receta.

El primero es el «tapón» grasoso en mi botella. ¿Pues no es que eso es ni más ni menos que el aceite del coco? Hubiera pensado que requería algún procedimiento más, pero así es técnicamente como se produce: separándolo de la carne del coco con calor.
Mire usté.

Lo segundo es el coco rallado restante y hasta que tiene sentido: El coco que resulta de la extracción de esta leche (y su aceite) es un coco con menor cantidad de grasa (D’AH) y es lo que en muchas partes venden como harina de coco o coco «low fat».
Yo recomiendo secar al horno nuestro coco lavado y usarlo como sustituto de harina de trigo.

Y la verdad es que luego de ver como lo cobran más caro que el coco rallado «entero» (ni comparemos con la leche de coco industrial), es que emputezco.
Sí, entiendo que sufre un proceso complejo pero como que nunca más quiero saber de productos industrializados.
Suficiente me joroba lo que cobran por descremar la leche y luego vender la crema y la manteca por separado. ¡Y ese proceso es aun más complejo!

-¿Y la famosa crema de coco, Antie? ¿Eso con qué se come? (cuac)
Pues la crema de coco es ni más ni menos que infusión espesada con goma xántica.
Para prepararla se usan 3 g de goma xántica para cada 500 ml de infusión. Es solo agregar la goma, batir/licuar/pimerear y dejar reposar unos 10 minutos.
Lo que hace la goma es emulsionar el agua y la grasa del coco, logrando un producto con más cuerpo.

Mostrar 1 comentario

1 comentario

  1. Barbra

    Esta receta me ha sido muy útil. Muchas gracias 🙂

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

8 − cuatro =