Nada nuevo bajo el sol

Los días pasan sin penas ni glorias, aquí atrincherada frente a la estufa inútilmente tratando de escaparle al frescor invernal.
Pucha digo, ¿no será mucho pedirle a la primavera que se apure? Como viene la mano para cuando llegue Septiembre voy a ser un cubito violeta.

Aparte del frío, estas últimas vueltas me agarraron con mucho trabajo y mucha más desorganización (y es que es fácil decir que el frío me deja más boba que de costumbre).  TODOS los días me digo cosas como «Hoy limpio» para -obviamente- terminar siendo aquel fail.
¿Dónde quedó la Antie de antaño, que otrora fuera confundida con alguien con manías de limpieza? Será que la vejez me ha vuelto muy pahera (ni hablar de desconyuntada, con problemas de piel, vaga, y una plétora de ectéteras). Triste será mi situación que llegada las 18-19 hs me empieza a agarrar dolor en los cuádriceps de la silla ergonómica.*

Sobre cuestiones laborales (o más bien técnicas) debo decir: ¿Dónde estuviste toda mi vida, WordPress? Después de años blogueando y renegando contra sistema gratarola que hubiere (y cómo me ha hecho renegar Blogger últimamente), me cuesta creer que haya algo tan bien hechito como WordPress. Salvo la instalación (y porque Antie es así de bruta), es bastante a prueba de todo.
No es que sea de «romper todo» (años de HTML pelado me enseñaron a ser cuidadosa), pero me sorprende como se integran los diferentes módulos (desde widgets y plugins hasta cosas como ComicPress). Ni hablar el soporte que tiene; hasta ahora no hubo duda que no me despejaran.
Todo eso sin pagar un centavo. Así dan ganas de donar. 🙂

Aquí es donde debo aclarar que -tentaciones aparte- no pretendo mudar el blog a ninguna parte, sino que lo que estoy haciendo en WP es para terceros (¿o primeros y segundos?). Cosas para anunciar a su debido momento.

*Y conste que el dolor de cuádriceps se va parándome y moviéndome dos o tres minutos, a diferencia de los dolores de espalda que probablemente tendría con una silla normal.
Nota mental: Antie, no te quejes más.

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