Desde Mi Ventana 2

Escrito en Ene 25, 2011 bajo Blog | Sin Comentarios

Ok, desde el balcón de la casa de mi Má, pero lo que vale es el hecho…

Hace pocos minutos estaba yo mirando por el balcón como lo poco que llovió ya se estaba secando, cuando veo, en otro balcón enfrentado un gatito. Con toda la ternura me quedo mirando el minino y a los pocos segundos veo que alguien lo sigue al balcón.
Su dueño, en paños menores.

Gordo hijoderemil… pensé al ver como el personaje se regodeaba tras el gatito…
¡Pará un cacho…! pensé nuevamente al reevaluar las formas de la criatura que estaba en el balcón con el gato.
¡Gorda hija de un camión de putas! pensé mientras gritaba le gritaba a mi mamá que “HAY UNA GORDA EN PELOTAS EN UN BALCÓOOOOOOOONNN!”

Cabe destacar que en un día como hoy -en que mi frase “40º a la sombra” se queda corta- nos la pasamos adentro, con el aire acondicionado al taco, y por más histéricamente que gritara, la Gorda jamás me iba a oir.

Creo que mi mamá quedó TAN traumada que ni llegó a distinguir bien a la gorda.
Dios bendiga sus cataratas, al menos ella se ahorró el trauma.

Esto me recuerda otra serie de incidentes similares que sí se pueden ver desde mi ventana, ya que la vieja de enfrente también tiene la manía de hacer topless mientras riega las plantas.
El detalle es que no se trata de un balcón interno como el del depto de mi Má, sino que el mío da a una transitada avenida…

Por favor, gente. Yo sé que hace un calor de la San Puta. Todos lo sufrimos. 
Pero si vas a regar las plantas o a regodearte en el balcón: vestite, la madre que te parió. No te cuesta nada ponerte una malla o un pareo. Pensá que nadie quiere ver tetas por las rodillas ni culos cuádruples.
Y no, el “si no te gusta, no lo mires” no aplica. Me gusta salir al balcón. Sea para tomar aire, para mirar la lluvia o ver como me chocan el auto. No tengo porque gastar en psicoanalista solo porque las ballenas tienen calor.

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